El jesuita vive su consagración a Dios junto a otros compañeros. El centro de su vida es Jesús. A quien encuentra en la Eucaristía, en la oración personal, en la vida comunitaria y en el servicio a los demás.
Desde el comienzo de su vida religiosa el jesuita sabe que está llamado no solamente a ser compañero de trabajo sino a convertirse en “amigo del Señor en la misión”. Como compañero de Jesús, es enviado a servir de manera especial a los más necesitados en diversos lugares del Perú y el mundo.
Si estás interesado en unirte a nuestra misión, comunícate con nosotros o conversa con alguno de los jesuitas de tu localidad.
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